Totalmente confirmado. El remake americano, Haneke por Haneke, plano a plano, de Funny games tenía, por lo menos, un sentido: hacer estos carteles. Es cierto que se intuyen más.
En cuanto al director. Hay que ver cómo les gusta jugar a estos chicos austriacos. Y cómo se divierten. Si es que tienen un sentido del humor encantador.

